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¿Te ves atraído por tener relaciones destructivas, y ni siquiera te haz dado cuenta?

Cualquiera puede sentirse atraído por una persona que no le conviene. No todas las malas parejas, son relaciones destructivas.

Pero hay personas que pasan por muchas relaciones destructivas y no se sienten cómodas en una relación sana.

Esto último suele ser porque se han acostumbrado a experimentar el amor con esa adrenalina de las relaciones destructivas,

La lucha por merecer el amor, y al no sentir dolor puede que digas  “hoy no siento que me quiera” y la esñetanza del día en que llegue ese gesto y te dices “sí, en el fondo me quiere”.

Una relación sana, con sus altibajos normales, no proporciona esa intensidad de emociones. Tal vez esa adrenalina es a lo que te haz acostumbrado.

En algunos casos puede que  dejes las relaciones sanas porque crees que falta pasión y que no funcionan.

¿Cómo detectar si eres adicto a las relaciones destructivas?

En términos generales y muy escuetos te exponemos algunas de las características de las personas que son proclives a caer en las relaciones destructivas.

  • Muy baja autoestima: Tal vez eres una persona que crees tener suerte si alguien se fija en en ti y te dices algo como: “Si dejo la relación ¿Quién me querrá?”.
  • Síndrome del salvador: Puede que seas una persona que te reafirmas ayudando a alguien, lo cual es positivo. Pero puede ser que seas “salvador@ constante” y te sientes atraíd@ por personas desvalidas, con alguna adicción o problema personal, etc. Y quieres ayudar aunque el otro no lo desee, por lo que abandonas a ti mism@.
  • Tal vez vienes de padres muy autoritarios o hijos muy demandantes:Padres o hijos con los que tienes que ser y hacer como ellos quieren o no merecerás su amor. Y crees que el amor hay que ganárselo y hacer méritos para merecerlo.
  • Puede que te encante y disfrutes el rol de víctima.

Una relación destructiva puede tener consecuencias aún más graves en tu vida, ya que esta situación no sólo afecta tu vida en pareja sino que puede perjudicarte en todas las demás áreas.

Ninguna relación sana o equilibrada implica maltratos, control exagerado o humillaciones.

Si una relación te hace sentir triste o poco valios@, no merece la pena seguir en ella.

Vale la pena conocer el origen de esta situación, con frecuencia las personas que tienen este tipo de relaciones lo aprendieron en casa con sus padres.