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¿Estar menos conectados al móvil nos hace más felices? 7 beneficios de reducir su uso

La nomofobia es el terror irracional a estar lejos del móvil. Por ello, el pasado 15 de abril se celebró el Día Internacional sin el móvil.

No se trata de una fecha cualquiera, sino de todo un movimiento que ha surgido de la mano de expertos y psicológicos para concientizar sobre el uso responsable, productivo y saludable de los dispositivos móviles.

En la actualidad, son muchos los individuos que están al servicio de sus dispositivos electrónicos, cuando la realidad debería ser contraria.

La nomofobia, un temor irracional a no tener cerca el móvil

Hoy día las pantallas ocupan un lugar prominente en la vida de cualquiera, pues, están a la orden del día al momento de estudiar, trabajar, establecer comunicación con los amigos, familiares, hacer las compras, pedir un taxi, o simplemente mirar qué hora es.

Claramente, las necesidades en la actualidad han cambiado, y los teléfonos móviles se han convertido en una herramienta tan útil que es casi imposible permanecer separado ellos. Pero, ¿cómo de saludable es este hábito?

Un estudio llevado a cabo por la UNIR, destacó que un 25 % de los adolescentes pueden ser considerados como usuarios con riesgos de sufrir nomofobia, es decir, el miedo irracional a no tener cerca un dispositivo móvil por un intervalo de tiempo.

De igual modo, hay muchas creencias que fomentan el uso de los aparatos electrónicos. Por ejemplo, un estudio llevado a cabo por la Dra. Michelle Pamela Fung Fallas, sobre el impacto del tiempo de pantalla en la salud de niños y adolescentes viene a derribar muchos mitos.

Uno de los hechos que se describe en dicho estudio es que la falta de información ha llevado a que muchos padres y cuidadores permitan el uso de los dispositivos, desde edades muy tempranos, bajo la creencia de que los programas educativos les ayudarán en el desarrollo.

Pero, nada más distante de ello. Al contrario, el estudio pone de relieve que el uso excesivo de pantallas provoca alteraciones en diversos ámbitos de la salud, tales como cambios en el peso, sedentarismo, el sueño, la alimentación y el desarrollo y bienestar psicológico, influyendo en otros factores, tanto internos como externos el ambiente familiar.

A partir de ello, la doctora y los coautores del estudio promueven la necesidad de concientizar a la población sobre las implicaciones negativas que trae consigo el uso excesivo de las pantallas, así como la necesidad de interactuar con el mundo real para que los pequeños tengan un buen desarrollo.

Es cierto que desde que los teléfonos inteligentes llegaron, además del poder disponer de conexión a Internet desde cualquier lugar, la vida de muchos ha mejorado en muchos aspectos, pero también existen otros problemas que han aumentado. Uno de estos problemas es que otras actividades que son igual o más relevantes hayan quedado abandonadas y que los pequeños se encuentren al borde de sufrir consecuencias que alteren su salud mental.

Otros detalles sobre el uso de pantalla

Han sido varios los estudios que se han dedicado a analizar esta realidad. el Observatorio Social La Caixa, en su investigación sobre “El bienestar persona y el uso de la tecnología”, también se percató de que, durante el confinamiento hubo un aumento en el uso de dispositivos digitales, llegando a sobrepasar las nueve horas diarias.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas, 7 de cada 10 menores tenían un teléfono móvil y un 34 % de las familias no establecían limites en cuanto al horario del uso de pantallas.

Es por ello que conviene analizar los beneficios que trae consigo la reducción, por lo menos, una hora al día, de las pantallas.

Beneficios de la reducción del uso de pantallas

Entre los beneficios de reducir el uso de pantallas, se encuentran los siguientes:

  1. Más descanso: cada vez, los pequeños tienen más problemas al momento de ir a la cama y dormir. De cada diez niños, dos han reducido sus horas de descanso. Usar dispositivos al momento de acostarse disminuye la secreción de melatonina y esto afecta la calidad del sueño. De hecho, se sugiere no dormir con los dispositivos en la habitación para evitar el deseo de revisar las actualizaciones a la mitad de la noche.
  2. Más momentos de alegría: observar las vidas “perfectas” que muchos aparentan en las redes sociales pudiese llevar a los pequeños a un estado de frustración, al compararse y comprobar que no logran tener lo que otros sí.
  3. Niños más sanos: en tanto que, pasar menos tiempo frente a las pantallas, les permite llevar a cabo otras actividades, como el juego al aire libre.
  4. Mejorar las habilidades sociales: sobre todo, mediante la interacción con otros pequeños, -siguiendo siempre las normas sanitarias-.
  5. Reducir el bullying: un fenómeno que no ha desaparecido, pero que puede acechar de forma muy peligrosa a quienes están detrás de una pantalla.
  6. Menos adicción: las conductas adictivas con el uso del móvil se reducen cuando se aprende a hacer un uso adecuado del mismo, lo cual incluye establecer horarios.
  7. Mejor salud visual: a futuro, las consecuencias en la vista pueden ser atroces. Pues, la luz que emiten las pantallas afectan las neuronas de los ojos y, estos efectos, se pueden comenzar a notar a partir de los 26 años de edad.

Es importante aprender a reducir el tiempo que se pasa frente a las pantallas de los móviles; además, los padres también deben ser conscientes sobre los peligros que esto acarrea, por lo que, desde hoy mismo, se puede revertir esta tendencia.

https://www.psicoactiva.com/blog/estar-menos-conectados-al-movil-nos-hace-mas-felices/