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¿Qué es la androginia cerebral? Y sus beneficios

La androginia cerebral se aplica al tema referente al cerebro, es decir, si este es femenino o masculino.

A las personas se les aplica el término con más facilidad porque se les suele clasificar como una mezcla entre femenino y masculino, pero ¿aplica este mismo concepto para el cerebro?

Tal vez se pueda se pueda hacer alusión a un cerebro masculino y uno femenino con sus respectivas diferencias, pero, ¿qué se puede decir de un cerebro andrógino? Es decir, un cerebro que posea rasgos femeninos y masculinos al mismo tiempo.

De ser así, la androginia cerebral podría traer grandes beneficios a las personas con esta cualidad.

La androginia cerebral

Algunos investigadores han sugerido que hay un cerebro masculino y un cerebro femenino, pero que esto forma parte de la minoría, mientras que, el cerebro andrógino, o con rasgos femeninos y masculinos al mismo tiempo, también existen en gran número y aportan muchos beneficios.

La discusión sobre la androginia cerebral surgió en los años 70, cuando se comenzó a hablar sobre la androginia psicológica, aludiendo con ello a las personas que tienen mayor adaptabilidad y flexibilidad en cuando a sus roles sexuales.

Las personas andróginas han sido catalogadas como más psicoprotectoras y creativas, los cuales son rasgos deseables para la salud psicológica.

La androginia psicológica también se ha relacionado con rasgos de flexibilidad cognitiva, es decir, la capacidad para poder cambiar entre diferentes pensamientos y tareas; aunando a ello, también se ha asociado con la buena salud mental y la competencia social.

Sin embargo, cabe preguntarse cómo se puede relacionar todo esto con el cerebro. Pues para algunos expertos, quienes se caracterizan por tener androginia cerebral, tienen menos problemas de salud mental, tales como la ansiedad y la depresión.

El sexo del cerebro

Desde hace tiempo los científicos han discutido sobre las diferencias entre los cerebros masculinos y los femeninos. Aunque muchos sostienen que entre el cerebro masculino y femenino existen muchas diferencias, otros expertos afirman que dichas discrepancias son pequeñas.

Hay quienes afirman que muchos de nosotros nos encontramos, posiblemente, entre lo que se clasifica como “hombre” y “mujer”, estereotípicamente hablando. No obstante, cabe preguntarse si esto podría significar que tales personas se encuentren en un punto en el que tenga un cerebro andrógino, acompañado de un comportamiento similar.

Hasta la fecha se han realizado diversos estudios, utilizando para ello algoritmos y datos aportados por neuroimagen. Estos estudios han demostrado que los cerebros masculinos y los femeninos son parecidos, pero que algunas áreas se conectan de una forma diferente.

Para poder llegar a estas conclusiones, en la investigación se usaron marcadores de conectividad, analizando casi diez mil cerebros, tanto de hombres como de mujeres y descubrieron que los cerebros se distribuían ampliamente y no solo en dos extremos.  

En las muestras un 25 % de los cerebros se identificaron como masculinos, un 25 % fueron catalogados como femeninos y un 50 % se identificó como andrógino.

Lo más sorprendente del estudio es que, los participantes con androginia cerebral tenían mejor salud mental y menos enfermedades como la ansiedad y la depresión, en comparación con el resto de los participantes.

Desde entonces, el estudio se convirtió en un apoyo para dar fuerza a la hipótesis de que existe un concepto de androginia cerebral, el cual puede estar relacionado con una buena salud mental.

¿Por qué es beneficiosa la androginia cerebral?

Aprender cosas nuevas y adaptarnos al entorno exige que estemos atentos al mundo que nos circunda y este es un beneficio de la androginia cerebral. Además, la androginia cerebral también aporta flexibilidad, bienestar mental, y la capacidad de poner en marcha muchas estrategias para solventar problemas en la vida diaria.

Dichas habilidades facilitan la comprensión rápida del entorno y, por lo tanto, el poder dar una respuesta adecuada. De igual modo, la androginia cerebral permite tomar las oportunidades en el tiempo apropiado y ser resilientes.

Sin lugar a dudas, dichas habilidades confieren ventajas a quienes tienen cerebros andróginos.

Mientras tanto, otras investigaciones han demostrado que los hombres que se adaptan a las normas masculinas del marco social, como por ejemplo, el no depender de alguien más, querer ejercer poder sobre el género femenino, entre otras, sufrían de más problemas psiquiátricos, tales como soledad, depresión y abuso de sustancias. Asimismo, estos hombres se sienten aislados, con pocas conexiones sociales.

En el caso de las mujeres, ellas se conforman con lo que la realidad les ofrece y muchas veces renuncian a lo que podría ser el trabajo de sus sueños, debido a que aceptan que la industria está bajo el dominio de los hombres, así que su precio es aceptar las tareas del hogar sin más.

Una persona con androginia cerebral no está influenciada por las mismas normas de género que el resto.

No obstante, ello no quiere decir que quienes se encuentran en los extremos, entre cerebros masculinos y femeninos, no puedan cambiar. Al contrario, el cerebro se caracteriza por su plasticidad.

Por ahora, se esperan más estudios para comprobar qué influencia el cerebro andrógino, es decir, si son factores genéticos o ambientales, así como también se precisan de más trabajos para determinar cuánto puede variar el nivel de androginia cerebral.

En todo caso, se sugiere evitar los estereotipos extremos y manejarse con equilibrio ante la vida, para así tener una mejor salud mental y un mayor rendimiento académico y laboral.

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